ORGULLO Y PREJUICIO
INTRODUCCIÓN
Jane Austen la autora de orgullo y prejuicio nació en el
poblado ingles de Steventon donde su padre era el párroco anglicano a sus 42 años de vida vivió siempre con su
familia no fue a la escuela, la educo su padre que era un hombre culto; que le
inculto la pasión por la lectura y estimuló sus aficiones literaria, jane empezó a escribir de adolescente era tan poco consiente del talento que tenía que cuando recibió del editor 150 libras esterlinas por
su novela “sense and sesibility” quedo
estupefacta no podía creer ser merecedora de aquella remuneración, en 1813 público
su novela más famosa “orgullo y prejuicio" cuenta las aventuras de 5 hijas solteras, una familia de provincia
empobrecida a las que su madre la señora
Bennett trata de casarlas con un marido adecuado debajo de esta anécdota hay
una radiografía de sus clases sociales
estratificadas con distancias abismales
que los separa que los prejuicios, informalidades a veces cómicas, ridículas o a
veces crueles , que eran fuente de infelicidad para los jóvenes y en especial
para las mujeres conociendo la vida sin misterio que tubo jane Austin sorprende
ese conocimiento tan penetrante de aristócratas,
campesinos sirviente y amos de Inglaterra del siglo XVIV esta descripción es crítica,
y al mismo tiempo no hay en ella esquematismo ni rencor por el contrario la
historia de orgullo y prejuicio muestra como seres con sensibilidad pueden
vencer los prejuicios de una manera más digna que aquellos que fueron educados es el caso de
principal personaje masculino Mr. Darcy
millonario pretencioso mira que quienes lo rodean con desdén, incluida Elizabeth
la muchacha con la que terminara enamorándose
pero no es Mr. Darcy el personaje principal, sino Elizabeth una de las heroínas más logradas de la
literatura hay en Elizabeth Bennett una integridad que le impide a ser solo un parasito, por eso se resiste en aceptar el amor de Mr. Darcy mientras este no renuncia a su
orgullo, la transformación de Mr. Darcy en una obra de arte que lleva a cabo Elizabeth que en el proceso ella misma experimenta un
cambio radical.
OBJETIVOS
OBJETIVOS GENERAL.-
v Esta
obra es dirigida y apta a todas las
personas, de todas las clases sociales, es decir no importa a que clase social pertenecemos, lo más importante
es saber que a pesar de ello se puede
vivir en armonía con uno mismo y con las demás personas, no debemos de fijarnos
o dejarnos llevar por las apariencia de las personas, sino conocer por qué actúa
o se comportan de esa manera, uno nunca sabe el trasfondo o circunstancia que está
pasando esa persona.
OBJETIVO ESPECIFICO.-
v Determinar
los enunciados estéticos, en relación con los textos abarcado en calase,
presentes en las imágenes de la película orgullo y prejuicio.
v comprender
el papel que juega el reciclaje de imágenes en el séptimo arte y el impacto que
genera compararlo con la obra original e identificar sus personajes.
JUSTIFICACIÓN
Lo que me motivo a realizar
este proyecto fue el comentario de diferentes amistades, que hablaban con tanta
emoción y analizaban con detalle de este
libro, que fue algo impresionante. Mucho más cuando me comentaron parte de esta
trama y no quise que me la contaran sino quise leerla, tanto fue que hasta la
vi la película, a simple vista parce una historia de amor romántica, pero en el
fondo habla sobre las clases sociales que existían en aquella época, el trato
hacia la mujer, clases sociales que aun rigen en la actualidad en nuestra
sociedad.
DESARROLLO DE LA LECTURA
Es una verdad mundialmente
reconocida que un hombre soltero, con
fortuna, necesita una esposa. Pero, poco se sabe de los sentimientos u
opiniones de un hombre de tales condiciones cuando entra a formar parte de un
vecindario, y algunas le consideran de su legítima propiedad y otras de la de
sus hijas. -Mi querido señor Bennett - le dijo un día su esposa -, ¿sabías que,
por fin, se ha alquilado Netherfield Park? El señor Bennett respondió que no. -
Pues si -insistió ella-; la señora Long me lo ha contado todo- ¿No quieres
saber quién lo ha alquilado? -se impacientó su esposa. -Eres tú la que quieres
contármelo, y yo no tengo inconveniente en oírlo. Esta sugerencia le fue
suficiente. -Pues sabrás, querido, que la señora Long dice que Netherfield ha
sido alquilado por un joven muy rico del norte de Inglaterra; que vino el lunes
en un landó de cuatro caballos para ver el lugar; y tanto le gustó que
inmediatamente llegó a un acuerdo con el señor Morris; que antes de San Miguel
vendrá a ocuparlo; y que algunos de sus criados estarán en la casa a finales de
la semana que viene. - ¿Cómo se llama? -Bingley. - ¿Está casado o soltero? - ¡Oh!,
soltero, querido, cuatro mil a cinco mil libras al año, un buen partido para nuestras
hijas.
Tendremos que ir a visitarlo
apenas este instalado – ¿Te parece querida? –claro que sí, debería casarse con
una de ellas, puede escoger cualquiera me da igual.
El señor Bennett que tenía
como veremos un buen sentido del humor visitó al apetitoso señor Bingley antes
que todos en el vecindario pero no le dijo a nadie, espero a que su esposa
estuviera reunida con sus hija y dirigiéndose a lizzy la segunda que en ese
momento despeluzaba un hermoso sombrero le dijo:
-
Lindo sombrero Lizzy, pero no sabemos si le
gustara al señor Bingley; a lo que la señora Bennett de mala gana respondió: -
no podemos saber lo que le gusta al señor Bingley hasta que lo conozcamos
necesitamos que alguien nos presente.
-
Yo puedo presentarlas. – pero si no lo
conoces esposo – fui a visitarlo esta mañana. - ¡oh! Señor Bennett que osadía
dijo la impresionada esposa.
-
Bueno me retiro tengo asuntos que atender.
Las
seis mujeres, cinco hijas y la madre, quedaron felices e impresionadas.
-
tienen un padre increíble chicas de eso no tengan la menor duda; Lidia
querida estoy segura que el señor
Bingley te escogerá a pesar de ser la menor como pareja de su primer baile.
La
señora Bennett feliz sale de la habitación, las chicas murmuraban
sobre sus encantos, muy entusiasmadas.
A
los días el señor Bingley devuelve la visita de cortesía al señor Bennett
esperando ver a una de las chicas, pero es recibido por el señor Bennett en su
despacho, las jóvenes solo espiaban por la rendija de una ventana. Poca después
se supo que el señor Bingley se había ido a Londres a comprarse un traje de
gala para el gran baile. La señora Bennett levó el último chisme a sus hijas y
en tono suave para no alarmar al señor
Bennett dice:
-dicen
que va invitar a una docena de damas y a otro tanto de caballeros.
- ¡a
una docena de damas! Exclamaron sus hijas.
Pero
el señor Bingley solo se presentó con dos damas y dos caballeros, las damas
eran sus hermanas la una ya estaba
casado y la otra pues se llamaba Carolina y era bastante desagradable, los
caballeros, pues el uno era esposo de la hermana mayor y el otro era…, bueno
pues, un señor alto, distinguido y apuesto que rápidamente convocó la atención
de todas las mujeres, más aun cuando circuló el importante dato de que ganaba más
de diez mil libras al año, pero poco duró el éxito del señor Darcy pues con el correr de las horas se fue
descubriendo que el apuesto joven miraba a todos con displicencia y que era al
parecer soberbio y orgulloso. Lizzy que
no había bailado las dos últimas piezas a pesar que el señor Darcy estaba
acerca de ella. Escuchó la siguiente
conversación entre Él y el señor Bingley.
-Darcy
por que no bailas
- porque
detesto bailar
-Vamos te he visto bailar
-solo
cuando la dama me gusta mucho
-
pero que dices, si yo no he visto jamás tanta belleza junta
-
claro estas bailando con la única mujer hermosa que hay aquí,
El
señor Bingley sonríe diciendo
- Jane Bennett es la criatura más adorable que
jamás haya conocido, pero no quieres conocer a Lizzy su hermana menor está
sentada allí.
El
señor Darcy de mala manera le responde
-no
gracias no me apetece.
Lizzy
había escuchado todo y se sentía muy irritada por la altivez del señor Darcy,
de regreso a casa una entusiasmada señora Bennett le cuenta todo a su esposo,
claro sin olvidarse del antipático del señor
Darcy, indignada dice:
-Es
el hombre más arrogante y desagradable que he conocido en toda mi vida.
A
los pocos días el señor Bingley y sus hermanas le devolvieron la visita a los
Bennett, el señor Bingley parecía muy atraído por Jane y a ella le era fácil
darse cuenta que el señor Bingley no era indiferente. Y en una reunión con
baile Lizzy se encontró con Darcy y pudo notar que ese señor la miraba con ojos
un poco más interesado que la vez anterior, y la desagradable Carolina Bingley
también pudo notarlo y unas horas más tarde se le acercó a Darcy para comunicarle:
-
Lizzy Bennett señor Darcy piensa en usted como posible futuro esposo y nada más
se lo aseguro, mire usted a quien tendría de amante y amada suegra.
Al
escuchar eso el señor Darcy siempre inescrutable sonrió y se retiró.
Una
semana después el señor Bingley siempre
muy interesado en jane Bennett la invitó
en una cena a su mansión, como el carruaje estaba averiado jane decidió ir a
caballo y como estaba lloviendo fuertemente pescó un resfrío, por lo que se
tuvo que quedar en la lujosa mansión. Al día siguiente la señora Bennett mandó
a Lizzy a ver como seguía su hermana,
ella partió a pie a casa de los Bingley y cuando llegó sudorosa y desarreglada
fue recibida por el señor Bingley las dos hermanas; laya ya casada y la
desagradable, y su cuñado, tomando café estaba también el señor Darcy.
-
Buenos días, señorita Bennett que alegría.
-
Vengo a llevar a jane a casa, apenas pueda
levantarse claro.
La
invitaron a tomar desayuno y Lizzy algo azorada, no pudo evitar echarle una
mirada al señor Darcy, este continuó tomando desayuno sin decir nada, unas
horas más tarde el boticario local le prohibió a jane dejar la cama hasta no
estar verdaderamente mejor.
-bueno
na hay nada más que hacer tendrá que quedarse en la casa hasta que la señorita
jane se sienta bien dijo el señor Bingley.
El
señor Darcy estaba conmovido por aquel gesto de amor y ternura que había tenido
Lizzy con su hermana por haber caminado tres mil millas solo para cuidarla.
Después
de dejar a su hermana dormida Lizzy bajó al salón, las hermanitas Bingley
estaban tocando el piano piezas bailables, cuando Lizzy camino por la
habitación para buscar un libro no podía dejar de sentir la persistente mirada
del señor darcy posada sobre ella, esa
mirada la aturdió mucho, que se fijara en ella cuando ya sabía perfectamente
que le resultaba poco atractiva por lo que estaba desconcertada, pero de lo que
si estaba segura es que ella no necesitaba su aprobación, y por estar sumida en
su pensamiento no se dio cuenta que el señor darcy se le había acercado
poniendo la mano sobre su hombro le dijo: - señorita Bennett que le parece si
aprovechamos esta bella música y bailamos.
-
En este momento, ¿Aquí en el salón?
-
Por supuesto
-
dígame señor Darcy, quiere usted que baile, para encontrar en mí algo que
censurar si es que acepto.
-
De ninguna manera señorita, no suponga eso de
mí
-
No señor Darcy, no deseo bailar y ahora me
disculpa voy a subir a ver a mi hermana. Y con ese pretexto Lizzy se retiró.
Al día siguiente jane ya
estuvo como para unirse a la apertura de la noche, por supuesto fue totalmente acaparada por el señor Bingley,
en un rincón del salón estaban conversando entre risas y galanteos, en eso se
acerca la desagradable señorita Bingley
para hacer conversación a su manera claro esta:
-
Señor Darcy usted tolera a las mujeres
-
Que si las tolero, oh….
-
O más bien que es lo que menos tolera en una
mujer
-
Lo que menos tolero, pues, la risa con la que
trivializan sin piedad aquella cosa que intenta
decir o hacer un caballero
La señorita Bingley soltó una carcajada escuchando tal respuesta y
dijo de manera burlona.
-
Ha eso le disgusta, pues a mí nada me causa
más placer que reírme al escuchar los absurdos y sin sentidos que dicen los
caballeros.
Y continuaba riéndose, pero
esta no era la respuesta como para que Lizzy adquiriera fama de señorita bien
comportada ni en esa casa ni en ninguna parte, pero así era ella, Jane era más
dulce será por eso que la mañana siguiente llegó el carruaje para recoger a las
hermanas Bennett, el señor Bingley no pudo ocultar su desazón por la partida de
jane, el señor Darcy en cambio no dijo palabra en toda la mañana y pareció
evitar a Lizzy hasta que muy parcamente se despidieron.
La vida en los pueblos
pequeños está llena de reuniones y juegos de cartas entre los vecinos y amigos
y en una de estas reuniones apareció un distinguido oficial de un destacamento
cercano que atrajo las miradas de todas las jóvenes, era el señor Wickham, este
jovial caballero viendo que Lizzy estaba solo se le acerco diciendo: - Que
bueno que no esté jugando cartas así no me pierdo su belleza.
-
Es usted nuevo en la región señor.
-
Sí, y por eso mismo quisiera preguntarle
¿Conoce usted, a un tal William Darcy?
-
Si, ¿por qué?
-
Pues le diré, que no estamos Él y yo en
términos muy afectuosos.
-
Lo lamento, y se podrá saber el motivo de tal
desafecto.
-
Se lo voy a decir solo porque no me sería muy
agradable encontrármelo. Yo quise mucho a su padre, hace algún tiempo el viejo
Darcy me había cedido una propiedad en
vida pero cuando este murió su prepotente y orgulloso hijo me la negó a pesar
de que su padre me la concedió en público, Darcy me dejo en la más total
indigencia.
-
Bueno pues hasta qué punto puede ser
desagradable ese hombre, no solo es orgullo, también cruel e injusto. Exclamó
enfurecida la señorita Lizzy.
-
El orgullo está detrás de todos los actos
de Darcy señorita.
-
Segura, si de eso estoy muy segura.
Esa noche Lizzy no pudo
dormir, sumida en los contradictorios sentimientos que Darcy despertaba en
ella, y para peor a los pocos días llego una invitación formal a un gran baile
en la mansión de los Bingley. Lizzy se presentó al baile especialmente
arreglada, con el secreto de despertar algún tipo de sentimiento en el señor
Wickham, pero este no se presentó, Lizzy estuvo que debió ser por la presencia
del señor Darcy la ausencia del señor Wickham y en ese momento pensó que tener
alguna consideración con Darcy era traicionar al señor Wickham y decidió que no
hablaría con Él toda la noche pero solo acababa de decidir esto cuando escuchó
aquella voz profunda y grave que siempre la había perturbado tanto.
-
Buenas noches, señorita Bennett, me concede
esta pieza.
Lizzy se puso nerviosa y
casi temblando le respondió: -Señor Darcy, sí, claro, por supuesto.
Al terminar el baile y sin
decir una sola palabra el señor Darcy hizo una venia y se fue. Pero al cabo de
un buen rato este misterioso señor
regreso, se paró junto a Lizzy sin pronunciar palabra, mirando para todos
lados, total mente quieto. Lizzy le siguió la mirada y pudo notar que Darcy
estaba observando al señor Bingley que en ese momento bailaba feliz con una jane igualmente dichosa. De
pronto Lizzy se manifestó.
-
¡Señor Darcy!
-
Si
-
Diga algo, es su turno de decirme algo señor
Darcy, mientras bailamos yo le hable de lo bonito que está el salón y lo bien
vestida que está la gente, le toca hablarme del color de las paredes o el
número de parejas.
-
Pues que desea que le diga, dígamelo y yo se
lo digo.
-
Podría decirme que los bailes privados son
mejores que los de caridad, pero no lo dirá, yo ya lo dije.
-
Bueno permaneceré en silencio entonces.
-
Bueno usted y yo somos callados, el señor
Wickham no lo es.
-
Conoce al señor Wickham
-
Sí, tengo su mistad, cosa que usted perdió
hace micho tiempo, con su permiso señor Darcy.
Y esta vez fue Lizzy que hizo una venia y dejó al señor Darcy
plantado. Durante toda la noche evitó encontrarse con El pero casi al terminar
el baile la desagradable señorita Bingley se le acerco.
-
He oído que usted está interesada en el señor
Wickham
-
¿Por qué señorita Bingley?
-
Porque es obvio, pero le advierto que el
señor Wickham se a portado con el señor Darcy de la manera más infame, eso nada
más.
Lo que sobraba de la noche
Lizzy se la pasó sin bailar observando de lejos el semblante siempre a gusto
del señor Darcy y volvió a notar que este señor observaba cada gesto alegra del
señor Bingley y cada sonrisa entusiasta de jane mientras bailaban.
A los pocos días, Lizzy bajó
a tomar desayuno, vio a su hermana jane en la cocina con una carta en la mano
con el rostro atravesado por la angustia, aquella triste nota la había mandado
Carolina Bingley informándoles que se iban
ausentar por lo menos un año en Londres.
-
No debes de creerle. Le aconseja Lizzy
-
Dice que el señor Bingley ha decidido
frecuentar a la hermana del señor Darcy, pues la verdad es una chica
encantadora.
-
Jane son maquinaciones de carolina Bingley,
antes que termine el día el señor Bingley vendrá a explicarte todo lo que pasa.
-
De verdad crees que son maquinaciones
-
Estoy segura jane segura, tienes que creer en
El.
El señor Bingley no
reapareció por ahí, el que si frecuentaba era el señor
Wickham que venía a ver a Lizzy, por la que la familia decía que
deberían casarse, sin saber ni importarle los sentimientos de Lizzy.
A los pocos días para
sorpresa de todos, el señor Wickham anunció su compromiso con Carlota Quim.
-
¡Carlota Quim exclamó desconcertada la señora
Bennett.
-
Beber
ser por su riqueza madre ¡tiene dinero! Dijo jane.
-
Pero, ¿en qué momento?, si estaba con Lizzy,
no, no puede ser, entonces por que la frecuentaba, no ese hombre no tiene
palabra.
-
Nunca me dio su palabra madre, nunca hubo
nada más que una amistad entre nosotros, ya no se hable más del asunto.
En fin, un día, una tía la
señora Collins a al que no veía mucho tiempo la invito a pasara algunos días en
el campo en el norte de Londres para distraerla Lizzy acepto encantada la
invitación el cambio de ambiente le serviría para olvidar calidaciones que
andaba sumergida una tarde en la que estaba escribiendo una carta para su
hermana jane tocaron a la puerta y Lizzy fue a ver.
-señor Darcy que extraña
sorpresa había tocado la puerta la persona menos esperada.
-tan sorprendida de verme
señorita Bennett.
- si.
- conozco a su tía, a la señora Collins y cuando sume
que usted está aquí, bueno, aquí estoy.
- pase usted pero mi tía y
mis primas no se encuentra.
- disculpe entones.
-no se preocupe pase usted.
Lizzy y Darcy pasaron ala
salón y después del intercambio de las trivializadas formalidades se instaló en
ellos ese incomodo silencia que se instalaba siempre. Lizzy trato de buscar un
tema de conversación pero solo se le ocurrió.
-
Que súbitamente los Bingley dejaron su
mansión.
-
Si
-
Estaban bien
-
Perfectamente
-
el señor Bingley no piensa james regresar a
su mansión
-
segura
mente que no se siente a gusto aquí con la señora Collins
-
Si, aunque estoy un poco lejos de mi casa y
de mi familia
-
no piensa usted nunca alejarse de ellos
-
si, no, si porque me lo pregunta.
-
No por nada
Al llegar la señora Collins
con sus primas el señor Darcy se disculpó y se marchó.
Después de esa visita Lizzy
empezó a encontrase con el señor Darcy cabe vez que salía a caminar al parecer
era pura coincidencia, se saludaban y sin decir más se iban, una mañana Lizzy
esperando cruzarse con el nuevamente resulto encontrase con el primo de Darcy
el coronel Willian.
-señorita Benet camita usted
muy a menudo por este parque
-Si y usted también
-no estaba yendo a
encontrarme con mi primo Darcy
-eh escuchado que se van
junto a Londres
-que remedio el ah decido
que es hora resolver asuntos de familia
- y usted siempre hace lo
que el señor Darcy decide
El coronel entre risas le
responde:
-
Mi primo Darcy es difícil de contradecir,
imagínese que hace poco a un común lo
convenció de romper su compromiso de matrimonio que estaba a punto de formalizar
-
Está hablando usted del señor Bingley
-
Efectivamente
¿por qué?
-
motivos tenían para convencerlo de eso al
parecer no era la mujer apropiado para él.
Lizzy
se retiró desconcertada a la casa de su tía
-es
un malvado y soberbio.
Al
caer la tarde le informaron a Lizzy que un caballero había venido a buscarla.
Pero ella pensaba que era el coronel Willian pero era el señor Darcy
-
A que debo su visita
El
señor Darcy estaba parado frente la sala con evidente acara de agitación
-
me
dijeron que usted estaba indispuesta
-
Si, gracias. Señor Darcy si usted va a
decirme algo hágalo rápido
-
En vano eh luchado contra esto no reprimiré
más mis sentimientos podrá usted permitirme decirle cuanto la admiro y la amo
En
toda su vida Lizzy jamás había sentido tan profunda perplejidad lo miro bajo la
mirada se ruborizo intensamente dudo y se quedó callada.
-mil
y una razones aparecen en mi mente que esto no puede ser, usted ha mencionado
el orgullo y tiene razón, pero mi orgullo me impide amarla.
-
puede que usted sea sincero, pero no lo
acepto, como voy aceptar al hombre que a causado tanta infelicidad a mi hermana
separándola del hombre que ella ama.
Lizzy recogió sus cosas y
salió de la casa de su tía y fue a recoger a su hermana para regresar a casa,
en el camino le contra todo lo que había sucedido con el señor Darcy.
Después de un tiempo Lizzy
aceptó la invitación de irse a pasar un
tiempo en casa de la señora Gardyn, una
vieja amiga de la familia lo malo era que su casa quedaba justamente a lado de
la mansión del señor Darcy.
Un día lo inevitable pasó
Lizzy y el señor Darcy se encontraron, dejando a Lizzy sin aliento. El señor
Darcy las acompaño al paseo por lo que la señora Gardyn lo invito a casa a
tomar te. Lizzy ya en su habitación intento poner en orden sus sentimientos y
llego a dos conclusiones, uno que ya odiaba al señor Darcy y la segunda que se
sentía agradecida, el señor Darcy le había ofrecido afecto pese a todo.
Al poco tiempo su hermana
menor Lydia se fugó con el señor Wickham consternado y con lágrimas en su cara salió a encontrase
con Jane el señor Darcy la encontró y le pregunto qué le pasaba y sin más se marchó.
Los padres de Lizzy
angustiado buscaba a los fugados a los poco días recibieron una carta del señor
Wickham que pedía diez mil libras para casarse con Lydia, el hermano del señor
Bennett acepto pagar esa cantidad. Después del casamiento la tía de Lizzy le envió
una carta contándolo que el señor Darcy que había estado no solo en la boda si
que no en todo el proceso de búsqueda y que había sido el que pago el dinero.
Lizzy se dio cuenta al ver esto que el
señor Darcy la amaba en verdad.
El señor Bennett converso
con Lizzy acerca de una carta que le
había llegado diciendo que ella se iba a casar con el señor Darcy. Al día
siguiente se encontrara y ella le pregunto que desde cuándo se había enamorado de ella
-
es que eres distintas a las demás, pero por
que fuiste tan tímida a veces
-
pues como eras tan callado y serio me damas
miedo
-
demasiado orgulloso quizás
-
yo lo creía entonces pero me di cuenta que
estaba equivocada y siega y ahora ya no lo creo y ni lo creeré jamás. Y hubo
boda entonces fin.
CONCLUSIÓN PERSONAL.
En
mi opinión, esta novela es muy hermosa, que en lo personal me gusta mucho, la
caballerosidad de los hombres, la elegancia que muestra todas las damas sin importar su clase social, la manera en la que dos personas totalmente diferentes llegan a enamorase si ni siquiera haberlo
previsto.
Además
de que contiene muchos datos interesantes
como por ejemplo que los bailes
servían para conocer posibles parejas y era el único momento en que existían
para conocerte con tu futuro esposo-a. En fin una historia que recomiendo ampliamente porque al leerla
es seguro que pasaremos a un buen momento y aun final feliz.
BIBLIOGRAFIA
AUTORA: Jane
Austen
TITULO: Orgullo y Prejuicio.
EDICION: la caracola editores
CORRECION: Andrés Cadena
PRIMERA EDICION: Agosto del 2009.

