miércoles, 2 de septiembre de 2015

ORGULLO Y PREJUICIO



INTRODUCCIÓN

Jane Austen  la autora de orgullo y prejuicio nació en el poblado ingles de Steventon donde su padre era el párroco anglicano  a sus 42 años de vida vivió siempre con su familia no fue a la escuela, la educo su padre que era un hombre culto; que le inculto la pasión por la lectura y estimuló sus aficiones literaria,  jane empezó a escribir  de adolescente era tan poco consiente  del talento que tenía que  cuando  recibió del editor 150 libras esterlinas por su novela “sense and sesibility” quedo estupefacta no podía creer ser merecedora de aquella remuneración, en 1813 público su novela más famosa “orgullo y prejuicio" cuenta las aventuras de  5 hijas solteras, una familia de provincia empobrecida a las que su  madre la señora Bennett trata de casarlas con un marido adecuado debajo de esta anécdota hay una radiografía de  sus clases sociales estratificadas  con distancias abismales que los separa que los prejuicios, informalidades a veces cómicas, ridículas o a veces crueles , que eran fuente de infelicidad para los jóvenes y en especial para las mujeres conociendo la vida sin misterio que tubo jane Austin sorprende ese  conocimiento tan penetrante de aristócratas, campesinos sirviente y amos de Inglaterra del siglo XVIV esta descripción es crítica, y al mismo tiempo no hay en ella esquematismo ni rencor por el contrario la historia de orgullo y prejuicio muestra como seres con sensibilidad pueden vencer los prejuicios de una manera más digna que  aquellos que fueron educados es el caso de principal personaje masculino Mr. Darcy  millonario pretencioso mira que quienes lo rodean con desdén, incluida Elizabeth la muchacha con la que terminara enamorándose  pero no es Mr. Darcy el personaje principal, sino Elizabeth  una de las heroínas más logradas de la literatura hay en Elizabeth Bennett una integridad que le impide  a ser solo un parasito,  por eso se resiste en aceptar el amor de  Mr. Darcy mientras este no renuncia a su orgullo, la transformación de Mr. Darcy en una obra de arte que lleva a cabo Elizabeth  que en el proceso ella misma experimenta un cambio radical.






               


OBJETIVOS


OBJETIVOS GENERAL.-
v  Esta obra es dirigida  y apta a todas las personas, de todas las clases sociales, es decir no importa  a que clase social pertenecemos, lo más importante es saber  que a pesar de ello se puede vivir en armonía con uno mismo y con las demás personas, no debemos de fijarnos o dejarnos llevar por las apariencia de las personas, sino conocer por qué actúa o se comportan de esa manera, uno nunca sabe el trasfondo o circunstancia que está pasando esa persona.

OBJETIVO ESPECIFICO.-
v  Determinar los enunciados estéticos, en relación con los textos abarcado en calase, presentes en las imágenes de la película orgullo y prejuicio.
v  comprender el papel que juega el reciclaje de imágenes en el séptimo arte y el impacto que genera compararlo con la obra original e identificar sus personajes.




JUSTIFICACIÓN

Lo que me motivo a realizar este proyecto  fue el comentario  de diferentes amistades, que hablaban con tanta emoción  y analizaban con detalle de este libro, que fue algo impresionante. Mucho más cuando me comentaron parte de esta trama y no quise que me la contaran sino quise leerla, tanto fue que hasta la vi la película, a simple vista parce una historia de amor romántica, pero en el fondo habla sobre las clases sociales que existían en aquella época, el trato hacia la mujer, clases sociales que aun rigen en la actualidad en nuestra sociedad.


DESARROLLO DE LA LECTURA

Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, con  fortuna, necesita una esposa. Pero, poco se sabe de los sentimientos u opiniones de un hombre de tales condiciones cuando entra a formar parte de un vecindario, y algunas le consideran de su legítima propiedad y otras de la de sus hijas. -Mi querido señor Bennett - le dijo un día su esposa -, ¿sabías que, por fin, se ha alquilado Netherfield Park? El señor Bennett respondió que no. - Pues si -insistió ella-; la señora Long me lo ha contado todo- ¿No quieres saber quién lo ha alquilado? -se impacientó su esposa. -Eres tú la que quieres contármelo, y yo no tengo inconveniente en oírlo. Esta sugerencia le fue suficiente. -Pues sabrás, querido, que la señora Long dice que Netherfield ha sido alquilado por un joven muy rico del norte de Inglaterra; que vino el lunes en un landó de cuatro caballos para ver el lugar; y tanto le gustó que inmediatamente llegó a un acuerdo con el señor Morris; que antes de San Miguel vendrá a ocuparlo; y que algunos de sus criados estarán en la casa a finales de la semana que viene. - ¿Cómo se llama? -Bingley. - ¿Está casado o soltero? - ¡Oh!, soltero, querido, cuatro mil a cinco mil libras al año, un buen partido para nuestras hijas.
Tendremos que ir a visitarlo apenas este instalado – ¿Te parece querida? –claro que sí, debería casarse con una de ellas, puede escoger cualquiera me da igual.
El señor Bennett que tenía como veremos un buen sentido del humor visitó al apetitoso señor Bingley antes que todos en el vecindario pero no le dijo a nadie, espero a que su esposa estuviera reunida con sus hija y dirigiéndose a lizzy la segunda que en ese momento despeluzaba un hermoso sombrero le dijo:
-       Lindo sombrero Lizzy, pero no sabemos si le gustara al señor Bingley; a lo que la señora Bennett de mala gana respondió: - no podemos saber lo que le gusta al señor Bingley hasta que lo conozcamos necesitamos que alguien nos presente.
-       Yo puedo presentarlas. – pero si no lo conoces esposo – fui a visitarlo esta mañana. - ¡oh! Señor Bennett que osadía dijo la impresionada esposa.
-       Bueno me retiro tengo asuntos que atender.
Las seis mujeres, cinco hijas y la madre, quedaron felices e impresionadas.
- tienen un padre increíble chicas de eso no tengan la menor duda; Lidia querida  estoy segura que el señor Bingley te escogerá a pesar de ser la menor como pareja de su primer baile.
La señora Bennett feliz sale de la habitación, las chicas  murmuraban  sobre sus encantos, muy entusiasmadas.
A los días el señor Bingley devuelve la visita de cortesía al señor Bennett esperando ver a una de las chicas, pero es recibido por el señor Bennett en su despacho, las jóvenes solo espiaban por la rendija de una ventana. Poca después se supo que el señor Bingley se había ido a Londres a comprarse un traje de gala para el gran baile. La señora Bennett levó el último chisme a sus hijas y en tono suave para  no alarmar al señor Bennett dice:
-dicen que va invitar a una docena de damas y a otro tanto de caballeros.
- ¡a una docena de damas! Exclamaron sus hijas.
Pero el señor Bingley solo se presentó con dos damas y dos caballeros, las damas eran sus hermanas  la una ya estaba casado y la otra pues se llamaba Carolina y era bastante desagradable, los caballeros, pues el uno era esposo de la hermana mayor y el otro era…, bueno pues, un señor alto, distinguido y apuesto que rápidamente convocó la atención de todas las mujeres, más aun cuando circuló el importante dato de que ganaba más de diez mil libras al año, pero poco duró el éxito del señor Darcy  pues con el correr de las horas se fue descubriendo que el apuesto joven miraba a todos con displicencia y que era al parecer  soberbio y orgulloso. Lizzy que no había bailado las dos últimas piezas a pesar que el señor Darcy estaba acerca de ella. Escuchó  la siguiente conversación entre Él y el señor Bingley.
-Darcy por que no bailas
- porque detesto bailar
 -Vamos te he visto bailar
-solo cuando la dama me gusta mucho
- pero que dices, si yo no he visto jamás tanta belleza junta
- claro estas bailando con la única mujer hermosa que hay aquí,
El señor Bingley sonríe diciendo
-  Jane Bennett es la criatura más adorable que jamás haya conocido, pero no quieres conocer a Lizzy su hermana menor está sentada allí.
El señor Darcy de mala manera le responde
-no gracias no me apetece.
Lizzy había escuchado todo y se sentía muy irritada por la altivez del señor Darcy, de regreso a casa una entusiasmada señora Bennett le cuenta todo a su esposo, claro sin olvidarse del antipático del señor  Darcy, indignada dice:
-Es el hombre más arrogante y desagradable que he conocido en toda mi vida.
A los pocos días el señor Bingley y sus hermanas le devolvieron la visita a los Bennett, el señor Bingley parecía muy atraído por Jane y a ella le era fácil darse cuenta que el señor Bingley no era indiferente. Y en una reunión con baile Lizzy se encontró con Darcy y pudo notar que ese señor la miraba con ojos un poco más interesado que la vez anterior, y la desagradable Carolina Bingley también pudo notarlo y unas horas más tarde se le acercó a Darcy  para comunicarle:
- Lizzy Bennett señor Darcy piensa en usted como posible futuro esposo y nada más se lo aseguro, mire usted a quien tendría de amante y amada suegra.
Al escuchar eso el señor Darcy siempre inescrutable sonrió y se retiró.
Una semana después el señor Bingley  siempre muy interesado en  jane Bennett la invitó en una cena a su mansión, como el carruaje estaba averiado jane decidió ir a caballo y como estaba lloviendo fuertemente pescó un resfrío, por lo que se tuvo que quedar en la lujosa mansión. Al día siguiente la señora Bennett mandó a Lizzy a ver  como seguía su hermana, ella partió a pie a casa de los Bingley y cuando llegó sudorosa y desarreglada fue recibida por el señor Bingley las dos hermanas; laya ya casada y la desagradable, y su cuñado, tomando café estaba también el señor Darcy.
-       Buenos días, señorita Bennett que alegría.
-       Vengo a llevar a jane a casa, apenas pueda levantarse claro.
La invitaron a tomar desayuno y Lizzy algo azorada, no pudo evitar echarle una mirada al señor Darcy, este continuó tomando desayuno sin decir nada, unas horas más tarde el boticario local le prohibió a jane dejar la cama hasta no estar verdaderamente mejor.
-bueno na hay nada más que hacer tendrá que quedarse en la casa hasta que la señorita jane se sienta bien dijo el señor Bingley.
El señor Darcy estaba conmovido por aquel gesto de amor y ternura que había tenido Lizzy con su hermana por haber caminado tres mil millas solo para cuidarla.
Después de dejar a su hermana dormida Lizzy bajó al salón, las hermanitas Bingley estaban tocando el piano piezas bailables, cuando Lizzy camino por la habitación para buscar un libro no podía dejar de sentir la persistente mirada del señor darcy  posada sobre ella, esa mirada la aturdió mucho, que se fijara en ella cuando ya sabía perfectamente que le resultaba poco atractiva por lo que estaba desconcertada, pero de lo que si estaba segura es que ella no necesitaba su aprobación, y por estar sumida en su pensamiento no se dio cuenta que el señor darcy se le había acercado poniendo la mano sobre su hombro le dijo: - señorita Bennett que le parece si aprovechamos esta bella música y bailamos.
-       En este momento, ¿Aquí en el salón?
-       Por supuesto
-       dígame señor Darcy, quiere usted  que baile, para encontrar en mí algo que censurar si es que acepto.
-       De ninguna manera señorita, no suponga eso de mí
-       No señor Darcy, no deseo bailar y ahora me disculpa voy a subir a ver a mi hermana. Y con ese pretexto Lizzy se retiró.
Al día siguiente jane ya estuvo como para unirse a la apertura de la noche, por supuesto  fue totalmente acaparada por el señor Bingley, en un rincón del salón estaban conversando entre risas y galanteos, en eso se acerca la desagradable señorita Bingley  para hacer conversación a su manera claro esta:
-       Señor Darcy usted tolera a las mujeres
-       Que si las tolero, oh….
-       O más bien que es lo que menos tolera en una mujer
-       Lo que menos tolero, pues, la risa con la que trivializan sin piedad aquella cosa que intenta  decir o hacer un caballero
La señorita Bingley  soltó una carcajada escuchando tal respuesta y dijo de manera burlona.
-       Ha eso le disgusta, pues a mí nada me causa más placer  que reírme al escuchar  los absurdos y sin sentidos que dicen los caballeros.
Y continuaba riéndose, pero esta no era la respuesta como para que Lizzy adquiriera fama de señorita bien comportada ni en esa casa ni en ninguna parte, pero así era ella, Jane era más dulce será por eso que la mañana siguiente llegó el carruaje para recoger a las hermanas Bennett, el señor Bingley no pudo ocultar su desazón por la partida de jane, el señor Darcy en cambio no dijo palabra en toda la mañana y pareció evitar a Lizzy hasta que muy parcamente se despidieron.
La vida en los pueblos pequeños está llena de reuniones y juegos de cartas entre los vecinos y amigos y en una de estas reuniones apareció un distinguido oficial de un destacamento cercano que atrajo las miradas de todas las jóvenes, era el señor Wickham, este jovial caballero viendo que Lizzy estaba solo se le acerco diciendo: - Que bueno que no esté jugando cartas así no me pierdo su belleza.
-       Es usted nuevo en la región señor.
-       Sí, y por eso mismo quisiera preguntarle ¿Conoce usted, a un tal William Darcy?
-       Si, ¿por qué?
-       Pues le diré, que no estamos Él y yo en términos muy afectuosos.
-       Lo lamento, y se podrá saber el motivo de tal desafecto.
-       Se lo voy a decir solo porque no me sería muy agradable encontrármelo. Yo quise mucho a su padre, hace algún tiempo el viejo Darcy  me había cedido una propiedad en vida pero cuando este murió su prepotente y orgulloso hijo me la negó a pesar de que su padre me la concedió en público, Darcy me dejo en la más total indigencia.
-       Bueno pues hasta qué punto puede ser desagradable ese hombre, no solo es orgullo, también cruel e injusto. Exclamó enfurecida la señorita Lizzy.
-       El orgullo está detrás de todos los actos de  Darcy señorita.
-       Segura, si de eso estoy muy segura.
Esa noche Lizzy no pudo dormir, sumida en los contradictorios sentimientos que Darcy despertaba en ella, y para peor a los pocos días llego una invitación formal a un gran baile en la mansión de los Bingley. Lizzy se presentó al baile especialmente arreglada, con el secreto de despertar algún tipo de sentimiento en el señor Wickham, pero este no se presentó, Lizzy estuvo que debió ser por la presencia del señor Darcy la ausencia del señor Wickham y en ese momento pensó que tener alguna consideración con Darcy era traicionar al señor Wickham y decidió que no hablaría con Él toda la noche pero solo acababa de decidir esto cuando escuchó aquella voz profunda y grave que siempre la había perturbado  tanto.
-       Buenas noches, señorita Bennett, me concede esta pieza.
Lizzy se puso nerviosa y casi temblando le respondió: -Señor Darcy, sí, claro, por supuesto.
Al terminar el baile y sin decir una sola palabra el señor Darcy hizo una venia y se fue. Pero al cabo de un buen rato  este misterioso señor regreso, se paró junto a Lizzy sin pronunciar palabra, mirando para todos lados, total mente quieto. Lizzy le siguió la mirada y pudo notar que Darcy estaba observando al señor Bingley que en ese momento bailaba  feliz con una jane igualmente dichosa. De pronto Lizzy se manifestó.
-       ¡Señor Darcy!
-       Si
-       Diga algo, es su turno de decirme algo señor Darcy, mientras bailamos yo le hable de lo bonito que está el salón y lo bien vestida que está la gente, le toca hablarme del color de las paredes o el número de parejas.
-       Pues que desea que le diga, dígamelo y yo se lo digo.
-       Podría decirme que los bailes privados son mejores que los de caridad, pero no lo dirá, yo ya lo dije.
-       Bueno permaneceré en silencio entonces.
-       Bueno usted y yo somos callados, el señor Wickham no lo es.
-       Conoce al señor Wickham
-       Sí, tengo su mistad, cosa que usted perdió hace micho tiempo, con su permiso señor Darcy.
Y esta vez fue Lizzy  que hizo una venia y dejó al señor Darcy plantado. Durante toda la noche evitó encontrarse con El pero casi al terminar el baile la desagradable señorita Bingley se le acerco.
-       He oído que usted está interesada en el señor Wickham
-       ¿Por qué señorita Bingley?
-       Porque es obvio, pero le advierto que el señor Wickham se a portado con el señor Darcy de la manera más infame, eso nada más.
Lo que sobraba de la noche Lizzy se la pasó sin bailar observando de lejos el semblante siempre a gusto del señor Darcy y volvió a notar que este señor observaba cada gesto alegra del señor Bingley y cada sonrisa entusiasta de jane mientras bailaban.
A los pocos días, Lizzy bajó a tomar desayuno, vio a su hermana jane en la cocina con una carta en la mano con el rostro atravesado por la angustia, aquella triste nota la había mandado Carolina Bingley informándoles que se iban  ausentar por lo menos un año en Londres.
-       No debes de creerle. Le aconseja Lizzy
-       Dice que el señor Bingley ha decidido frecuentar a la hermana del señor Darcy, pues la verdad es una chica encantadora.
-       Jane son maquinaciones de carolina Bingley, antes que termine el día el señor Bingley vendrá a explicarte todo lo que pasa.
-       De verdad crees que son maquinaciones
-       Estoy segura jane segura, tienes que creer en El.
El señor Bingley no reapareció por ahí, el que si frecuentaba  era el señor  Wickham que venía a ver a Lizzy, por la que la familia decía que deberían casarse, sin saber ni importarle los sentimientos de Lizzy.
A los pocos días para sorpresa de todos, el señor Wickham anunció su compromiso con Carlota Quim.
-       ¡Carlota Quim exclamó desconcertada la señora Bennett.
-        Beber ser por su riqueza madre ¡tiene dinero! Dijo jane.
-       Pero, ¿en qué momento?, si estaba con Lizzy, no, no puede ser, entonces por que la frecuentaba, no ese hombre no tiene palabra.
-       Nunca me dio su palabra madre, nunca hubo nada más que una amistad entre nosotros, ya no se hable más del asunto.
En fin, un día, una tía la señora Collins a al que no veía mucho tiempo la invito a pasara algunos días en el campo en el norte de Londres para distraerla Lizzy acepto encantada la invitación el cambio de ambiente le serviría para olvidar calidaciones que andaba sumergida una tarde en la que estaba escribiendo una carta para su hermana jane tocaron a la puerta y Lizzy fue a ver.
-señor Darcy que extraña sorpresa había tocado la puerta la persona menos esperada.
-tan sorprendida de verme señorita Bennett.
- si.
- conozco  a su tía, a la señora Collins y cuando sume que usted está aquí, bueno, aquí estoy.
- pase usted pero mi tía y mis primas no se encuentra.
- disculpe entones.
-no se preocupe pase usted.
Lizzy y Darcy pasaron ala salón y después del intercambio de las trivializadas formalidades se instaló en ellos ese incomodo silencia que se instalaba siempre. Lizzy trato de buscar un tema de conversación pero solo se le ocurrió.
-       Que súbitamente los Bingley dejaron su mansión.
-       Si
-       Estaban bien
-       Perfectamente
-       el señor Bingley no piensa james regresar a su mansión
-        segura mente que no se siente a gusto aquí con la señora Collins
-       Si, aunque estoy un poco lejos de mi casa y de mi familia
-       no piensa usted nunca alejarse de ellos
-       si, no, si porque me lo pregunta.
-       No por nada
Al llegar la señora Collins con sus primas el señor Darcy se disculpó y se marchó.
Después de esa visita Lizzy empezó a encontrase con el señor Darcy cabe vez que salía a caminar al parecer era pura coincidencia, se saludaban y sin decir más se iban, una mañana Lizzy esperando cruzarse con el nuevamente resulto encontrase con el primo de Darcy el coronel Willian.
-señorita Benet camita usted muy a menudo por este parque
-Si y usted también
-no estaba yendo a encontrarme con mi primo Darcy
-eh escuchado que se van junto a Londres
-que remedio el ah decido que es hora resolver asuntos de familia
- y usted siempre hace lo que el señor Darcy decide
El coronel entre risas le responde:
-       Mi primo Darcy es difícil de contradecir, imagínese  que hace poco a un común lo convenció de romper su compromiso de matrimonio que estaba a punto de formalizar
-       Está hablando usted del señor Bingley
-       Efectivamente ¿por qué?
-        motivos tenían para convencerlo de eso al parecer no era la mujer apropiado para él.
Lizzy se retiró desconcertada a la casa de su tía
-es un malvado y soberbio.
Al caer la tarde le informaron a Lizzy que un caballero había venido a buscarla. Pero ella pensaba que era el coronel Willian pero era el señor Darcy 
-       A que debo su visita
El señor Darcy estaba parado frente la sala con evidente acara de agitación
-        me dijeron que usted estaba indispuesta
-       Si, gracias. Señor Darcy si usted va a decirme algo hágalo rápido
-       En vano eh luchado contra esto no reprimiré más mis sentimientos podrá usted permitirme decirle cuanto la admiro y la amo
En toda su vida Lizzy jamás había sentido tan profunda perplejidad lo miro bajo la mirada se ruborizo intensamente dudo y se quedó callada.
-mil y una razones aparecen en mi mente que esto no puede ser, usted ha mencionado el orgullo y tiene razón, pero mi orgullo me impide amarla.
- puede que usted sea sincero, pero no  lo acepto, como voy aceptar al hombre que a causado tanta infelicidad a mi hermana separándola del hombre que ella ama.
Lizzy recogió sus cosas y salió de la casa de su tía y fue a recoger a su hermana para regresar a casa, en el camino le contra todo lo que había sucedido con el señor Darcy.
Después de un tiempo Lizzy aceptó la invitación de irse  a pasar un tiempo en casa de la  señora Gardyn, una vieja amiga de la familia lo malo era que su casa quedaba justamente a lado de la mansión del señor Darcy.
Un día lo inevitable pasó Lizzy y el señor Darcy se encontraron, dejando a Lizzy sin aliento. El señor Darcy las acompaño al paseo por lo que la señora Gardyn lo invito a casa a tomar te. Lizzy ya en su habitación intento poner en orden sus sentimientos y llego a dos conclusiones, uno que ya odiaba al señor Darcy y la segunda que se sentía agradecida, el señor Darcy le había ofrecido afecto pese a todo.
Al poco tiempo su hermana menor Lydia se fugó con el señor Wickham consternado y  con lágrimas en su cara salió a encontrase con Jane el señor Darcy la encontró y le pregunto qué le pasaba  y sin más se marchó.
Los padres de Lizzy angustiado buscaba a los fugados a los poco días recibieron una carta del señor Wickham que pedía diez mil libras para casarse con Lydia, el hermano del señor Bennett acepto pagar esa cantidad. Después del casamiento la tía de Lizzy le envió una carta contándolo que el señor Darcy que había estado no solo en la boda si que no en todo el proceso de búsqueda y que había sido el que pago el dinero. Lizzy se dio cuenta  al ver esto que el señor Darcy la amaba en verdad.
El señor Bennett converso con Lizzy  acerca de una carta que le había llegado diciendo que ella se iba a casar con el señor Darcy. Al día siguiente se encontrara y ella le pregunto que desde cuándo  se había enamorado de ella
-       es que eres distintas a las demás, pero por que fuiste tan tímida a veces
-       pues como eras tan callado y serio me damas miedo
-       demasiado orgulloso quizás
-       yo lo creía entonces pero me di cuenta que estaba equivocada y siega y ahora ya no lo creo y ni lo creeré jamás. Y hubo boda entonces fin.





CONCLUSIÓN PERSONAL.

En mi opinión, esta novela es muy hermosa, que en lo personal me gusta mucho, la caballerosidad de los hombres, la elegancia que muestra todas las damas sin importar su clase social, la manera en la que dos personas  totalmente diferentes  llegan a enamorase si ni siquiera haberlo previsto.
Además de que contiene muchos datos interesantes  como por ejemplo  que los bailes servían para conocer posibles parejas y era el único momento en que existían para conocerte con tu futuro esposo-a. En fin una historia  que recomiendo ampliamente porque al leerla es seguro que pasaremos a un buen momento y aun final feliz.

BIBLIOGRAFIA


AUTORA: Jane  Austen
TITULO: Orgullo y Prejuicio.
EDICION: la caracola editores
CORRECION: Andrés Cadena

PRIMERA EDICION: Agosto del 2009.